Guadalajara, Jalisco (8 octubre 2026). En las prisiones de Jalisco la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) detectó deficiencias y sobrepoblación, particularmente en el complejo penitenciario de Puente Grande ubicado en Tonalá.
Al realizar el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, divulgado ayer, la CNDH expuso que en el País hasta el año pasado había 279 centros penitenciarios y de reinserción social, de los cuales, 262 son estatales, 14 federales y 3 prisiones militares.
Sin embargo, debido a diversos factores imprevistos sólo se visitaron 278 centros que tienen una población acumulada de 246 mil 531 personas privadas de la libertad, 231 mil 528 hombres y 15 mil 3 mujeres.
Según el diagnóstico de la Comisión, en la evaluación aplicada con máximo de 10 puntos a los reclusorios de las 32 entidades federativas del País, 23 Estados salieron reprobados al conseguir entre 4.37 y 5.96; sólo nueve aprobaron con puntaje que oscila entre 6 y 7.02.
En Jalisco se supervisaron 12 centros penitenciarios con una población de 13 mil 895, y la calificación estatal fue de 5.96, ocupando la posición 10 en escala de mayor a menor puntaje de las 32 entidades federativas.
El Estado de Nuevo León fue el mejor evaluado en sus centros penitenciarios, con 7.02 puntos a nivel estatal; el peor fue Baja California Sur, con 4.37 puntos.
De acuerdo con el diagnóstico de la CNDH, en el Complejo penitenciario de Puente Grande se observó sobrepoblación de reclusos, pues la Comisaría de Prisión Preventiva con capacidad para 4 mil 204 tenía 5 mil 234 presos.
Así como la Comisaría de Reinserción Femenil con capacidad para 380, albergaba a 541; la Comisaría de Sentenciados con capacidad para 4 mil 20, tenía 5 mil 34; y la Comisaría de Reclusorio Metropolitano con capacidad de mil 164, concentraba mil 168 presos.
En los centros penitenciarios de Jalisco se detectaron deficiencias en servicios de salud y separación de hombres y mujeres, y falta de prevención de violaciones a derechos humanos.
Así como deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a detenidos y en área médica, además de insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro penitenciario.
Otras deficiencias detectadas en Jalisco son sobre procedimientos para la imposición de sanciones disciplinarias, falta de capacitación del personal penitenciario y normatividad que rige al centro, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, y presencia de actividades ilícitas.
Además de falta de actividades deportivas y educativas, deficiencia en la atención a mujeres y menores que viven con ellas, deficiencia en atención a personas que viven con VIH o SIDA, e insuficiencia en los programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.

