Guadalajara, Jalisco (4 noviembre 2026). El titular de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa), Íker Frangie, compareció ayer ante el Congreso de Jalisco donde diputados expusieron el probable conflicto de interés en el que estaría implicado por el basurero de Picachos en Zapopan.
Legisladores de la Comisión de Medio Ambiente citaron al procurador ambiental para que rindiera cuentas por la contaminación de los basureros Picachos, operado por el Ayuntamiento de Zapopan, y el de la empresa Hasar’s, en el Río Milpillas y la cascada de Huaxtla.
Durante la comparecencia en la Comisión que preside Yussara Canales, del Partido Verde, diputados señalaron que la Proepa no ha actuado eficientemente ante el problema de contaminación de Picachos.
Advirtieron que podría existir un conflicto de interés, falta administrativa grave que se sanciona hasta con 20 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, debido a que Picachos es operado por el Ayuntamiento zapopano que encabeza el Alcalde emecista Juan José Frangie, papá del procurador ambiental.
Sin embargo, el titular de la Proepa negó el supuesto conflicto de interés y reconoció que se advirtieron irregularidades en el vertedero de Picachos, y se encuentra en desarrollo un procedimiento por posible falta administrativa contra el Ayuntamiento de Zapopan.
“¿Por qué no se actualiza conflicto de interés en este caso? Porque la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente no tiene dentro de sus facultades a sancionar a personas en particular, sino revisa instituciones”, indicó el funcionario estatal.
“Juan José Frangie es orgullosamente mi padre (…). Yo lo que le pediría (…) es que nos juzguen por el trabajo que hacemos, que nos juzguen por los resultados que obtenemos, y la garantía de imparcialidad es que nosotros en esta Administración fuimos más allá de dictar estas medidas de urgente aplicación”, resaltó.
Según el procurador ambiental, ante la contaminación de Picachos se dictaron medidas de urgente aplicación para mitigar y posiblemente resolver el problema ambiental, y Zapopan estaría en vías de cumplimiento con disposición para realizar las acciones que le fueron impuestas.
La contaminación en Picachos data de 2009 y, de acuerdo con el titular de Proepa, ese basurero pasó de recibir mil 500 toneladas a 3 mil 750 toneladas de basura al día de Zapopan y Guadalajara, derivado del cierre del tiradero de Matatlán, en Tonalá, y de Los Laureles, en El Salto.
“No nos olvidemos del procedimiento administrativo sancionador, se encuentra abierto, se encuentra en etapa de emplazamiento. En cuanto al conflicto de interés, (la Proepa) sólo cuenta con facultades para investigar instituciones, en este caso el Ayuntamiento de Zapopan”, puntualizó el procurador ambiental.

