Piso Minado | 4 de mayo 2026

Ariadna, la ‘esperanza’ de Morena Jalisco

La llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia nacional de Morena podría ser “la esperanza” para la militancia morenista de Jalisco que, según dicen, carece de unidad debido a un personaje poco apreciado: el senador Carlos Lomelí.

Cuentan que morenistas jaliscienses habían optado por marcar distancia de la dirigencia estatal que encabeza Érika Pérez, pues la concentración del apoyo habría estado dirigida a posicionar la imagen de Lomelí.

Incluso, hay quien afirma que el Comité estatal de Morena habría cerrado las puertas a figuras destacadas que pudieran opacar al senador, entre ellos los regidores guindas de Guadalajara.

Con Montiel al frente de la dirigencia nacional morenista, la militancia jalisciense tendría la esperanza de que vuelva el orden y la unidad en el partido a nivel estatal, recuperando lo que se salió de control y quitando a Lomelí el control de la “plaza”.

Porque ahí están los regidores de Guadalajara, borrados de las redes institucionales del partido en Jalisco. Algunos diputados locales, invisibles en redes sociales de Morena Jalisco.

¿Casualidad? Difícil creerlo cuando la constante es la misma: quien hace sombra, desaparece del radar.

Porque si algo ha quedado claro es que, en Morena, cuando se habla de unidad, muchas veces lo que está en juego es otra cosa: quién decide, y quién queda fuera. Y en Jalisco, esa conversación apenas empieza.

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Crisis de agua… y el desaire del Siapa

Mientras la crisis de agua sucia que abastece el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) está imparable, el nuevo director de ese organismo, Ismael Jáuregui Castañeda, desairó comparecer, por ahora, ante el Congreso de Jalisco.

Luego de que el Gobernador Pablo Lemus corriera a Antonio Juárez Trueba implicado en presunta corrupción, tomó las riendas del Siapa Jáuregui Castañeda, quien tendría que acudir al Legislativo para hablar ante diputados sobre la crisis hídrica.

Pero, el nuevo director del organismo operador del agua ha desairado atender el llamado de los legisladores, a quienes les ha pedido tiempo para empaparse de información sobre la situación del Siapa.

Así que los reclamos de diputados, como la priista María del Refugio Camarena y la futurista Mariana Casillas, por la indiferencia de Jáuregui Castañeda para presentarse ante el Congreso, tendrán que esperar.

Y mientras los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara siguen padeciendo por el agua sucia del Siapa, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) ya emitió recomendaciones para que se atienda el problema, al menos, en Tlaquepaque y El Salto.

La intervención de la CEDHJ ocurrió luego de que vecinos denunciaron contaminación en la presa Las Pintas: maleza acumulada, falta de desazolve, descargas industriales al canal de El Ahogado y omisiones ante rellenos irregulares.

Pero el problema escala, pues la Comisión abrió investigaciones por la calidad del agua de la planta de Miravalle que abastece a Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, además de descargas residuales, daños en infraestructura y afectaciones en Colonias como La Duraznera.

No es un punto aislado: es todo el sistema comprometido. Y mientras esto ya está documentado con riesgo a la salud pública, en Guadalajara la Alcaldesa emecista Verónica Delgadillo no ha dicho ni pío, y eso que hasta podcast tiene. Pero, para lo importante, silencio.

El agua sale turbia, huele mal y la gente es la que paga las consecuencias. Ni el Ayuntamiento ni el Siapa asumen. Y cuando se exigen cuentas, la respuesta o la nula respuesta es la de siempre. Eso sí, en redes ya hay quienes dicen que todo está bien.