Engordan nómina y guardan ‘huesos’ en el Congreso Jalisco
Guadalajara, Jalisco (3 agosto 2026). Mientras el Congreso de Jalisco enfrenta un problema de nómina obesa sin que los diputados ejecuten acciones para reducirla, hay 31 trabajadores que “guardaron” sus puestos para irse a otro empleo con la posibilidad de regresar sin problema cuando lo requieran.
De acuerdo con reportes de Transparencia, hasta julio de este año la nómina del Legislativo se conformaba por mil 124 empleados incluyendo a los 38 diputados; para cubrir este gasto se presupuestaron en la partida de Servicios Personales 953 millones 271 mil 614 pesos para este 2026.
En 2023, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) elaboró un diagnóstico que dejó expuesto que en el Congreso que en ese entonces tenía mil 69 empleados, estaban de más 649 trabajadores; incluso, se advirtió de contrataciones basadas en intereses políticos y de parentesco, así como “aviadores”.
Pese a que los diputados de la pasada Legislatura 63 se comprometieron a reducir la nómina, el problema de exceso de personal persiste; incluso, en mayo de este año el Censo Nacional de Poderes Legislativos Estatales del INEGI ratificó que el Congreso jalisciense tiene la nómina más obesa del País.
Durante la Legislatura 64 que entró en funciones el 1 de noviembre de 2024, se han desocupado 74 puestos de base por defunción de empleados, jubilación o retiro voluntario; y en mayo ya se habían ocupado 66 de esos espacios con personal supernumerario nuevo, impidiendo que la nómina se reduzca.
Asimismo, al responder la solicitud de Transparencia con número de expediente UTI-351/2026, el Legislativo informó a REALIDAD GDL que hay otros 31 empleados basificados que tramitaron licencia para separarse del cargo.
Estos 31 trabajadores que se encuentran laborando en otros entes públicos, fueron reemplazados por personal eventual nuevo; aunque, sus puestos están “guardados” y podrán retornar cuando terminen sus funciones con el otro patrón.
Entre el grupo de 31 empleados que tienen “seguro” su puesto en el Legislativo está Fátima Alejandra Reynoso Puga; ella percibía 46 mil 126 pesos brutos al mes en el Congreso, pero pidió licencia para irse a laborar a la Secretaría del Sistema de Asistencia Social donde cobra 32 mil 526 mensuales.
Lo mismo ocurre con Jorge Eduardo Montiel González, quien en el Congreso tenía una percepción bruta mensual de 34 mil 835 pesos, pero pidió licencia para irse al Gobierno de Jalisco donde cobra 45 mil 669 pesos al mes.
Otro integrante del grupo de los 31 con licencia es Héctor Mario Limas Sánchez que, en el Legislativo, cobraba 46 mil 340 pesos al mes; pero, ahora labora en el área de Comunicación del partido Movimiento Ciudadano (MC) en Jalisco, donde no han transparentado su sueldo.
El 25 de julio de 2025 la Comisión de Administración del Congreso, presidida por la emecista Montserrat Pérez Cisneros, avaló un acuerdo interno que da libertad en contratación de personal al secretario general Eduardo Fabián Martínez Lomelí.
Con esa autorización, Martínez Lomelí podrá emplear supernumerarios sin requerir permiso de los diputados, para que cubran las plazas que se vayan desocupando por defunción, jubilación o retiro voluntario de trabajadores de base.


